PERFORMANCE 2009
Con este artículo estoy realizando una ‘competencia’ (conocimiento de algo por contacto sensorial con el medio ambiente psíquico y físico). No soy ni político ni historiador. Es mi opinión personal: la sola autoridad que me confiere ser una gota más de este charco…
DESCRIPCIÓN DE MI PENSAMIENTO LIBRE EN SU ENTORNO NATURAL SUBJETIVO
Si puede permanecer –como un gesto onírico- en tu intimidad, mejor. Porque, aunque justas, estas palabras reflejo de nuestra imperfecta Venezuela, son violentas. La violencia es el camino de la perdición.
ESTA PSEUDO REVOLUCIÓN
Esta pseudo revolución esconde un absceso cancerígeno en metástasis terminal. Una podredumbre como la de Herodes el Grande. Venezuela bajo Hugo Chávez (HCH) no es un país sano sino uno pervertido:
“¿Te gustó el pernil de PDVAL? Te gustó el bono tal o cual? Siempre te amaré, si me vendes tu alma…”
Porque sus fundamentos morales han sido abolidos por un demagogo comprador, un falso idealista con la excusa de reivindicar los derechos de los pobres. ¿Qué futuro tiene un país así? La resaca etílica mortal. Porque el proyecto de HCH es sólo un carnaval de ilusiones subvencionadas por PDVSA. Al final del exceso carnavalesco no queda sino la depresión física y moral y a veces la muerte por contagio. El Pueblo (el de bajos recursos económicos y culturales) con su fuerza electoral condena al país al suicidio. Los chavistas están construyendo el peor país del mundo, hermano de Zimbabwe y Cuba, de Liberia y del Congo, de Irán, Corea del Norte y Belarus. Países sucursales del Infierno.
LOS HIPÓCRITAS CHAVISTAS NO SON DIGNOS DE HABER NACIDO EN UN PAÍS LIBRE
El hombre no puede dejar de ser libre sin dejar de ser hombre. Entre el Comprador y los hipócritas se instala una simbiosis inmoral. Porque los hipócritas nacieron en un país libre pero prefirieron volver atrás a lo primitivo sin libertad individual adormecidos por el canto de sirena del Falso Idealista. El que cree saber que todo lo humano tiene el límite de su precio contante y sonante.
Los cubanos son esclavos de la voluntad de un solo hombre. Los chavistas gozan de la Libertad de Venezuela pero anhelan el comunismo cubano que hermanó todas las clases sociales de Cuba en una sola: la de los animales de granja.
¡Venezuela! ¡Quieren convertirte en una Cuba y lo van a lograr si no nos oponemos todos los hombres libres de una manera contundente!
UN PECADO MORTAL CONTRA EL ESPÍRITU HUMANO
El Demagogo díce amar al ‘Pueblo’. Lo que hace es pervertirlo haciéndole ver que hay maneras más efectivas de obtener dinero que el trabajo honesto y dedicado. Lo hace cómplice de su robo ultramillonario. Detrás de este ‘amor’ yace la verdad. HCH protege a los más desvalidos a cambio de la renuncia total al derecho de la individualidad libre. A pensar (y disentir), sentir (amar y odiar) y a poseer una voluntad de acción propia. El socialismo de HCH está fundamentado en la ausencia de una voluntad de pensamiento, sentimiento y acción diferente a la suya. Esto conduce como un embudo a la muerte de la individualidad libre: un pecado mortal contra el espíritu humano.
VENEZUELA ES MÁS PEQUEÑA QUE ANDORRA
En términos de pensamiento político y creatividad HCH es un ser insignificante. Centró su ambición de poder en el deseo de transformación instantánea de los más humildes. Transformación sin esfuerzo ni dedicación como suele imaginarla cualquier borracho, ocioso y patiquín de esquina. La metamorfosis instantánea no existe en nuestro mundo sublunar. Sólo existe la lúdica anarquía convencionada y tolerada del Carnaval. Pero esa transformación es sólo un disfraz.
Para gobernar toda su vida HCH necesita convertir el río manso en uno revuelto. Eso lo hace desde ya merecedor de un nicho en el panteón del crimen internacional. Por conspiración. A HCH la nación “Venezuela” le importa un bledo. Porque no tiene conciencia de nación. No vá más alla de su permanencia en el poder gracias a la división, al odio y la desconfianza entre los venezolanos. Este es el pecado mortal de todos los déspotas: dividir para vencer. Por eso hoy más que nunca Venezuela es más pequeña que Andorra.
PARA UNIR AL PAÍS
Para unir a Venezuela sólo hace falta un líder independiente que mejore lo hecho por HCH en el plano social –lo cual es muy fácil- en base a un verdadero enfoque ontológico de la Nación como entidad espiritual. De un ‘Todo’ en el que cualquier individuo es esencial. Esto es imposible para un ‘vivo’, epítome de lo binario. Es posible para un hombre con cierta ‘Cultura’.
DESCRIPCIÓN DE MI PENSAMIENTO LIBRE EN UN CONTEXTO VOLUNTARIAMENTE OBJETIVO
Pienso en estos diez años y en lo que viene. Escribo estas palabras como un náufrago desvalido, como un Dante escapado de la tempestad entre el instinto y el intelecto, de la guerra cósmica entre la luz y la oscuridad. En el fondo de esta botella hay un mensaje que dice: “Desde el infinito de mi pensamiento libre hasta el infinito del pensamiento libre de la Nación “Venezuela”.
¿Un fenómeno desconocido está destruyendo a Venezuela? No. Es sólo la naturaleza humana en evolución. El hombre debe ser libre para realizar él mismo su ideal de dignidad. Pero ese ideal se esfuma en la figura del Demagogo que divide para vencer. Es necesario ver el país como una entidad en constante evolución. Una unidad triple formada por un alma, un cuerpo y un espíritu. De la cohesión de las diferentes partes que la constituyen depende su salud e impulso vital. Pero precisamente, el motor que impulsa su desarrollo es el conflicto del hombre libre con el orden establecido. Veamos que dice Victor Turner en su brillante paradigma de The Anthropology of Performance.
LA ANTROPOLOGÍA DE LA ESPECTACULARIDAD
Siempre según Turner, la esencia de la postmodernidad es el Performance (movida, acción, ejecución) que activa el ‘Drama Social’ y da lugar a un proceso creador de sentido. Soportemos la teoría por unos instantes.[1]
La época moderna fue un período de cinco siglos (XV al XX) caracterizado por un racionalismo progresivo cuya fuente es el descubrimiento de la Perspectiva por los pintores del Renacimiento. El Postmodernismo es entonces el polo opuesto del Modernismo porque a la rígida estructura tridimensional racionalista[2] le opone la dimensión de la psique individual con todas las particularidades que no corresponden al canon ideal de las normas establecidas.
La dinámica social es comparable a un drama: un Drama Social. Turner utilizó la terminología teatral para describir crisis y conflictos. Estas crisis son dramáticas porque sus protagonistas se representan a sí mismos ante los demás y su actitud es deliberadamente espectacular. Para otros sociólogos (E. Goffman) el mundo de la interacción social es un escenario teatral y está lleno de actos rituales. Cuando alguien asciende en la escala social lo lleva a cabo ceremonial o ritualmente. Este cambio es aceptado o bloqueado. En ambos casos surge una crisis porque cualquier cambio de status implica un reajuste del esquema social completo. Este reajuste se realiza ceremonialmente o sea teatralmente. Para Turner el ritual es una acción (Performance) transformativa que revela las más importantes clasificaciones, categorías y contradicciones de los procesos culturales.
Las fases del Drama Social son: 1) Brecha, 2) Crisis, 3) Acción de Reajuste y 4) Cisma o Reintegración.
La fase dramatúrgica comienza cuando surgen las crisis en el flujo cotidiano de la interrelación social. Si la vida diaria es un tipo de teatro, el Drama Social es un tipo de metateatro: un lenguaje dramatúrgico sobre el lenguaje de la interpretación de roles ordinarios y el mantenimiento del status que constituyen la comunicación en el proceso social cotidiano. Cuando los protagonistas del Drama Social desean mostrarle a los demás lo que hacen o han hecho devienen reflexivos. Reflexividad (Ch. Hockett) es la capacidad de comunicar sobre el sistema mismo de comunicación. Turner y Goffman enfatizan el proceso y las cualidades procesales [temporales] : acción, escenificación, plan, acción de reajuste, crisis, cisma o reintegración. Este énfasis es el ‘giro postmoderno’ en antropología (…) e implica la procesalización del espacio, su temporalización, en oposición a la espacialización del proceso o tiempo que constituye la esencia de lo moderno.
Cuando Turner habla de oposición entre lo moderno y lo postmoderno se refiere a que una visión sintética y procesal se impone a una perspectiva analítica o estructuralista. La visión sintética sólo es posible a partir de un alineamiento del proceso cultural global con su foco generador de sentido: el performance reflexivo de todos los individuos que comunican y se interrelacionan en una sociedad.
La teoría postmoderna vería en las propias imperfecciones, vacilaciones, factores personales, los componentes situacionales del performance (incompletos, elípticos, contexto-dependientes) las claves del proceso humano mismo. Tambien percibe genuina novedad, creatividad, capaz de emerger de lo que Durkheim llamó ‘efervescencia social’ tomando como modelo la generación de nuevos símbolos y significados por las acciones públicas o performances de la Revolución Francesa.
En oposición a la formulación idealista clásica del racionalismo que antepone el intelecto al sentimiento o la estructura al proceso también existe una tendencia a considerar que los elementos socioculturales y la gente están en continuo flujo y transformación (Cf. Heráclito). Sin embargo, tambien en un proceso transformativo se manifiesta el impulso natural hacia el orden y la armonía, hacia el Logos. Este impulso intenta transformar la variabilidad humana desde el caos puro y la desconexión en un proceso con significado. Este precisamente es el objeto de la tercera fase del Drama Social, la Acción de Reajuste, y lo que en las culturas desarrolladas llevan a cabo los géneros preformativos.
El individuo total y libre es el performance que genera el Drama Social . El medio sociocultural está en constante flujo y transformación. Por eso hay que enfocar lo universal en el hombre. Existe una ‘Comunidad humana integral’ que surge de la relación entre las totalidades y cuyo foco central es el dialogo entre ‘Yo’ y ‘Tu’ y el ‘Nosotros esencial’ de Martin Buber. La dinámica de atracción y repulsión que gira en torno a la realización histórica de esta ‘Comunidad humana’ hace del drama del hombre total la unidad tanto de la historia como de la antropología.
El hombre es un animal racional, constructor de herramientas, constructor de sí mismo, manipulador de símbolos. Es un animal ‘performante’ o espectacular no en el sentido de un animal de circo sino de su condición de ser social ‘autoperformante’o autorepresentativo. Su acción es reflexiva: al actuar se revela a sí mismo. Esto sucede individual y colectivamente.
El proceso [psique, sentimiento, tiempo] es un todo, una Gestalt. La estructura es un efecto segregado por la causa que es el proceso y los performances, particularmente los dramáticos, son la manifestación por excelencia del proceso social mismo.
El performance que genera el Drama Social es lo que W. Dilthey llama ‘experiencia de la vida’ en el desarrollo de las filosofías e interpretaciones de la vida que él llamó ‘concepciones del mundo’. La experiencia es un sistema coherente y dependiente de la interacción e interpenetración de la cognición, del afecto y de la voluntad. Esta experiencia está formada por la vida interior y exterior del hombre, por la sabiduría acumulada de la humanidad que da forma y modela la experiencia colectiva. El individuo adquiere y se integra a esta sabiduría que es la síntesis del pensamiento, del sentimiento y de la voluntad al participar mediata e inmediatamente a través de los 'géneros performativos' en dramas socioculturales.
Es precisamente en el Drama Social que las concepciones del mundo se hacen visibles, aunque parcialmente como factores que dan sentido a lo que aparentemente no lo tiene.
El Drama Social en su desarrollo formal total es un proceso de conversión de valores y fines particulares en un sistema de sentido compartido y consensual.
¿CÓMO ES LA COSA?
Como lo hemos visto, el Drama Social es el proceso natural a través del cual el hombre da a luz el poco sentido que hay en este mundo. Creación de sentido desde lo mental y orgánico hasta lo social, político y cultural. El hombre mismo, en el caos de su pensamiento, de su sentimiento y de su voluntad, bajo la pulsión del deseo de preservación, de sexo y de poder y constreñido por la tiranía de la lógica por un lado y de la naturaleza por el otro, es el hacedor –quiéralo o no- de su propio destino de felicidad o de sufrimiento. Tiempo. Ciclos (todo es recurrente porque la naturaleza humana es universal). Evolución hacia la realización del ideal de la dignidad humana. Este es el tema principal de las ‘Cartas sobre la educación estética del hombre’ de Schiller, el poeta de la Libertad. El mismo tema de un cuento de Goethe que tendremos el placer de describir esquemáticamente.
¿CUAL ES EL NUEVO RITUAL QUE SELLA LA BRECHA QUE SEPARA EL PASADO DEL PRESENTE, EL INSTINTO DEL INTELECTO Y LA MANO IZQUIERDA DE LA MANO DERECHA?
En mi laica opinión existen tres alternativas ante la sociedad venezolana en estado de crisis, de brecha profunda. Tres posibilidades que el macrocosmos le ofrece al caótico microcosmos humano: 1) Refundación, 2) Revolución y 3) Iniciación.
La Refundación es la reunificación de lo separado mediante un nuevo ritual que sacraliza la sempiterna búsqueda de la dignidad humana en la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad.
La segunda Acción de Reajuste propuesta es la Revolución. Las revoluciones son en principio fines de ciclos y comienzos de proceso. Los procesos no cambian porque la condición humana es universal, o sea, fijada por la (Grande) Naturaleza. Lo que cambia en esa nueva búsqueda de la dignidad del hombre es precisamente el mundo interior del alma individual. La única revolución posible para los venezolanos es la revolución cultural por aquello de la Moral y de la Luz de grato eco bolivariano. La revolución cultural realiza la unión de contrarios mediante una gesta ideal universal.
La tercera Acción de Reajuste es la Iniciación. El conocimiento de sí mismo. La última aventura del hombre libre. La Iniciación no parece posible en nuestra época racionalista y científica. No porque no sea una opción válida sino porque el hombre de hoy perdió la fe en el espíritu y no se conoce sino como cuerpo y alma.
REFUNDACIÓN
Solo mediante un nuevo ritual que une lo separado
En Venezuela se está realizando un proceso a largo plazo de perversión de la dignidad del individuo libre. Porque el poder está en manos de hombres sin ética quienes a cubierto de una supuesta visión socialista que buscaría redimir a la clase trabajadora lo que hacen es modelar –literalmente- al trabajador como un ser anodino sin iniciativa propia. Un ser que sólo puede sobrevivir en medio del conflicto económico, político, jurídico y ético creado por los dirigentes pseudo socialistas si se adhiere como un borracho a la voluntad de un solo hombre: el Guía del Pueblo’. Este conflicto, lejos de realizar ningún proyecto de desarrollo nacional desagrega y divide la fibra anímica de la nación prometiéndola a corto plazo al estado de trauma y división de los países en guerra.
Para evitar males mayores derivados de una tiranía inspirada en la de Fidel Castro es necesario restaurar la República Democrática en sus fundamentos originales: Federación y dignidad del hombre. ¿Cómo? El Arte nos ofrece una alternativa. El Arte genuino de Esquilo es como un eco de aquella Arcadia remota en donde arte, ciencia y religión eran las expresiones de una misma entidad, de un mismo sentimiento de universalidad. En la ‘Trilogía’ Esquilo describe el drama del conquistador de Troya: Agamemnón, rey de Micenas. Este, habiendo sacrificado a su única hija, Ifigenia, para invocar el auxilio divino en su empresa, fue asesinado por su esposa Clitemnestra al volver triunfante a su hogar. Posteriormente su hijo Orestes es obligado por el dios Apolo a ejecutar la sentencia de muerte reservada a la asesina. En la tercera parte Orestes debe lavar la terrible mancha del matricidio en el templo de Apolo en Delfos a donde llega perseguido por las diosas de la venganza sangrienta: las terribles Erinias.
La importancia de esta obra del gran dramaturgo griego es su contexto o enfoque histórico. Esquilo divide la historia de la civilización griega en un antes y un después de la democracia. Introduce la nueva era de los dioses olímpicos representados esencialmente por Zeus y su hijo Apolo, el dios de la luz y de las artes, del perdón y la expiación. Los dioses viejos vienen de la noche de los tiempos de la época poseidónica: dioses arcaicos y oscuros erigidos sobre la venganza y el sacrificio sangriento.[1] Las Erinias vengativas representan el mundo instintivo brutal y sangriento (todavía hoy presente en ciertos rituales de pueblos africanos). Apolo representa el alba de una nueva época en la que la humanidad se aleja del odio y la venganza y se eleva a las alturas del arte y de la belleza. Entre estos dos eventos aparece el Areópago, la democracia, pues Atenea deja en sus manos el castigo de Orestes. La moraleja es que la democracia nace como una síntesis genial entre lo más arcaico –el instinto- y lo más reciente –el intelecto. En la democracia, apoyada en la moral y la luz apolínea, las furias devastadoras de la venganza sangrienta devienen genios protectores de la tierra y de la familia. La cacofonía del rugido salvaje deviene canto armónico que se eleva al cielo. La actual situación de Venezuela aparece calcada sobre este modelo de Esquilo. El país no ha evolucionado en un solo bloque de desarrollo unificado dando lugar a un desequilibrio crónico social y cultural.
En este punto debemos recordar que la tragedia humana tiene por causa la ignorancia de sí mismo. La naturaleza humana es universal. Por eso todo es cíclico y recurrente. Lo que estamos viviendo es una crisis entre lo instintivo y lo intelectual. Una guerra a muerte y un suicidio para ambos componentes de la entidad nacional pues el uno –como el cerebro humano mismo- no puede sobrevivir sin el otro.
El Pacto de Punto Fijo fue una renovación-refundación de la democracia y funcionó en tanto existió una cierta actitud altruista centrada en el bien común tal como la concebía esa generación de políticos. Pero los tiempos cambian. Todo pasa, como dice Heráclito. Pasa el dólar ta’barato y la Venezuela Saudita y llegan, pasa a paso, las vacas flacas. AD y Copey son ya una vieja manera de comprender el panorama social. Falta un Estado que rescate de la miseria a los más pobres en pro de una nación unida y saludable. Falta una noción espiritual, la única que une a los hombres. Entonces llega HCH con un nuevo esquema social que exacerba el ansia de transformación en las clases más bajas. Exacerba la irracionalidad y reduce libertades e iniciativa privada: motores de una economía sana. Allí no hay un consenso que derive de la lógica, el sentido común del hombre libre sino la voluntad cetrina de un solo hombre, un solo cacique. HCH le hace creer a los pobres que no tienen posibilidad de desarrollo sino con él. Con ello mata la fe del hombre en sí mismo.
Hoy, los representantes de la nueva democracia apenas se dejan ver entre las filas de los estudiantes y de los intelectuales independientes. Todos están conscientes de que está planteado un nuevo idealismo y un nuevo humanismo si la República Democrática va a sobrevivir a esta tempestad en donde lo justo (el ideal de la dignidad humana) esta amalgamado con el odio y lo irracional (deseo de poder y despotismo).
En el hombre mismo encontramos los medios para realizar su ideal de dignidad. Pero hay que tener fe en su bondad innata. Libertad, Igualdad y Fraternidad son meras proyecciones de tres estados del alma: Pensamiento, Sentimiento y Voluntad. Sentido, Valor y Fin. Espíritu, alma y cuerpo. Fe en un hombre que retoma la bandera de la dignidad humana por la vía de la ecuanimidad y la honestidad, uniendo el pasado con el presente. El instinto con el intelecto. Este hombre –cualquier hombre respetuoso de Dios- conduce al pueblo a través de la larga y esforzada vía de la transformación. La metamorfosis no es un fenómeno instantáneo -como el demagogo daría a entender a sus seguidores- sino un largo proceso generacional apuntalado por un verdadero compromiso de incorporar el potencial económico de la Nación en la creación de la institución sociocultural capaz de transformar al hombre libre –de cualquier condición social- en un constructor de su propio destino. Un largo proceso que solo es posible en el contexto de una democracia plural, una estabilidad política, económica y cultural atributos esenciales de un país, una Nación libre y sana. No un conflicto, un bochinche de demagogos para quienes el poder es el único fin y no un medio efectivo de realizar el gran designio humano.
REVOLUCION CULTURAL
Sólo mediante la toma de conciencia de lo universal en el hombre. Sólo a través de un proyecto tan monumental como las pirámides de Egipto. Un proyecto que exige la unión de los contrarios para su realización. Una ocasión única para sublimar instinto e intelecto en el momento histórico justo: las tres primeras décadas del siglo XXI. Una verdadera cruzada con caballeros andantes y todo: la realización en el mundo físico del anhelo apocalíptico de la Gran Madre. La elevación de María como Reina y Señora de toda la creación. ¿Por qué? La naturaleza generativa de la Tierra es, en tanto que principio femenino, inherente a la condición tanto de mujer como de madre del espíritu humano, de María. Ver a la naturaleza planetaria como una gigantesca y misteriosa entidad femenina forma parte del más arcaico y primario acervo cultural instintivo de la humanidad. Verla ahora integrada al sacramento cristiano en tanto que atributo externo de la Madre de Dios es un profundo anhelo inconsciente del hombre. Esta es la síntesis definitiva entre el instinto (Mitos) y el intelecto (Logos): el Nudo Gordiano del fenómeno humano.
Venezuela vive una crisis terminal que la puede destruir como nación. Pero la crisis de Venezuela es sólo un episodio local. Una crisis política, económica y social regional en comparación con la amenaza mortal que se cierne inexorable sobre toda la humanidad. La irreversible degradación del ambiente con sequías (causantes de hambrunas y de guerras), cambios climáticos asesinos y derretimiento de los casquetes polares. La cuestión de la protección del ambiente se sale del marco político y legal y se convierte en un sine qua non de la supervivencia del individuo y la sociedad libres. El hombre libre, el hombre digno coloca a la naturaleza bajo la protección directa de la Madre de Dios. Sencillamente porque sin una naturaleza sana no puede existir un hombre sano sino un ser oscuro e indigno. Además esto es algo que el hombre esta obligado a realizar. Porque está escrito. Esta consignado en los Evangelios y en el Apocalipsis. Hoy, Atenea-María salva al hombre libre, a Orestes, a Edipo, de la aniquilación en el campo de fuerzas opuestas del instinto y de la inteligencia abstracta, y reinstaurando la democracia en su vocación primigenia del amor a la libertad y la justicia social.
(Este es el tema de http://www.bramidointelectual.blogspot.com/ y el de http://www.bramidointelectual2.blogspot.com/)
Con este artículo estoy realizando una ‘competencia’ (conocimiento de algo por contacto sensorial con el medio ambiente psíquico y físico). No soy ni político ni historiador. Es mi opinión personal: la sola autoridad que me confiere ser una gota más de este charco…
DESCRIPCIÓN DE MI PENSAMIENTO LIBRE EN SU ENTORNO NATURAL SUBJETIVO
Si puede permanecer –como un gesto onírico- en tu intimidad, mejor. Porque, aunque justas, estas palabras reflejo de nuestra imperfecta Venezuela, son violentas. La violencia es el camino de la perdición.
ESTA PSEUDO REVOLUCIÓN
Esta pseudo revolución esconde un absceso cancerígeno en metástasis terminal. Una podredumbre como la de Herodes el Grande. Venezuela bajo Hugo Chávez (HCH) no es un país sano sino uno pervertido:
“¿Te gustó el pernil de PDVAL? Te gustó el bono tal o cual? Siempre te amaré, si me vendes tu alma…”
Porque sus fundamentos morales han sido abolidos por un demagogo comprador, un falso idealista con la excusa de reivindicar los derechos de los pobres. ¿Qué futuro tiene un país así? La resaca etílica mortal. Porque el proyecto de HCH es sólo un carnaval de ilusiones subvencionadas por PDVSA. Al final del exceso carnavalesco no queda sino la depresión física y moral y a veces la muerte por contagio. El Pueblo (el de bajos recursos económicos y culturales) con su fuerza electoral condena al país al suicidio. Los chavistas están construyendo el peor país del mundo, hermano de Zimbabwe y Cuba, de Liberia y del Congo, de Irán, Corea del Norte y Belarus. Países sucursales del Infierno.
LOS HIPÓCRITAS CHAVISTAS NO SON DIGNOS DE HABER NACIDO EN UN PAÍS LIBRE
El hombre no puede dejar de ser libre sin dejar de ser hombre. Entre el Comprador y los hipócritas se instala una simbiosis inmoral. Porque los hipócritas nacieron en un país libre pero prefirieron volver atrás a lo primitivo sin libertad individual adormecidos por el canto de sirena del Falso Idealista. El que cree saber que todo lo humano tiene el límite de su precio contante y sonante.
Los cubanos son esclavos de la voluntad de un solo hombre. Los chavistas gozan de la Libertad de Venezuela pero anhelan el comunismo cubano que hermanó todas las clases sociales de Cuba en una sola: la de los animales de granja.
¡Venezuela! ¡Quieren convertirte en una Cuba y lo van a lograr si no nos oponemos todos los hombres libres de una manera contundente!
UN PECADO MORTAL CONTRA EL ESPÍRITU HUMANO
El Demagogo díce amar al ‘Pueblo’. Lo que hace es pervertirlo haciéndole ver que hay maneras más efectivas de obtener dinero que el trabajo honesto y dedicado. Lo hace cómplice de su robo ultramillonario. Detrás de este ‘amor’ yace la verdad. HCH protege a los más desvalidos a cambio de la renuncia total al derecho de la individualidad libre. A pensar (y disentir), sentir (amar y odiar) y a poseer una voluntad de acción propia. El socialismo de HCH está fundamentado en la ausencia de una voluntad de pensamiento, sentimiento y acción diferente a la suya. Esto conduce como un embudo a la muerte de la individualidad libre: un pecado mortal contra el espíritu humano.
VENEZUELA ES MÁS PEQUEÑA QUE ANDORRA
En términos de pensamiento político y creatividad HCH es un ser insignificante. Centró su ambición de poder en el deseo de transformación instantánea de los más humildes. Transformación sin esfuerzo ni dedicación como suele imaginarla cualquier borracho, ocioso y patiquín de esquina. La metamorfosis instantánea no existe en nuestro mundo sublunar. Sólo existe la lúdica anarquía convencionada y tolerada del Carnaval. Pero esa transformación es sólo un disfraz.
Para gobernar toda su vida HCH necesita convertir el río manso en uno revuelto. Eso lo hace desde ya merecedor de un nicho en el panteón del crimen internacional. Por conspiración. A HCH la nación “Venezuela” le importa un bledo. Porque no tiene conciencia de nación. No vá más alla de su permanencia en el poder gracias a la división, al odio y la desconfianza entre los venezolanos. Este es el pecado mortal de todos los déspotas: dividir para vencer. Por eso hoy más que nunca Venezuela es más pequeña que Andorra.
PARA UNIR AL PAÍS
Para unir a Venezuela sólo hace falta un líder independiente que mejore lo hecho por HCH en el plano social –lo cual es muy fácil- en base a un verdadero enfoque ontológico de la Nación como entidad espiritual. De un ‘Todo’ en el que cualquier individuo es esencial. Esto es imposible para un ‘vivo’, epítome de lo binario. Es posible para un hombre con cierta ‘Cultura’.
DESCRIPCIÓN DE MI PENSAMIENTO LIBRE EN UN CONTEXTO VOLUNTARIAMENTE OBJETIVO
Pienso en estos diez años y en lo que viene. Escribo estas palabras como un náufrago desvalido, como un Dante escapado de la tempestad entre el instinto y el intelecto, de la guerra cósmica entre la luz y la oscuridad. En el fondo de esta botella hay un mensaje que dice: “Desde el infinito de mi pensamiento libre hasta el infinito del pensamiento libre de la Nación “Venezuela”.
¿Un fenómeno desconocido está destruyendo a Venezuela? No. Es sólo la naturaleza humana en evolución. El hombre debe ser libre para realizar él mismo su ideal de dignidad. Pero ese ideal se esfuma en la figura del Demagogo que divide para vencer. Es necesario ver el país como una entidad en constante evolución. Una unidad triple formada por un alma, un cuerpo y un espíritu. De la cohesión de las diferentes partes que la constituyen depende su salud e impulso vital. Pero precisamente, el motor que impulsa su desarrollo es el conflicto del hombre libre con el orden establecido. Veamos que dice Victor Turner en su brillante paradigma de The Anthropology of Performance.
LA ANTROPOLOGÍA DE LA ESPECTACULARIDAD
Siempre según Turner, la esencia de la postmodernidad es el Performance (movida, acción, ejecución) que activa el ‘Drama Social’ y da lugar a un proceso creador de sentido. Soportemos la teoría por unos instantes.[1]
La época moderna fue un período de cinco siglos (XV al XX) caracterizado por un racionalismo progresivo cuya fuente es el descubrimiento de la Perspectiva por los pintores del Renacimiento. El Postmodernismo es entonces el polo opuesto del Modernismo porque a la rígida estructura tridimensional racionalista[2] le opone la dimensión de la psique individual con todas las particularidades que no corresponden al canon ideal de las normas establecidas.
La dinámica social es comparable a un drama: un Drama Social. Turner utilizó la terminología teatral para describir crisis y conflictos. Estas crisis son dramáticas porque sus protagonistas se representan a sí mismos ante los demás y su actitud es deliberadamente espectacular. Para otros sociólogos (E. Goffman) el mundo de la interacción social es un escenario teatral y está lleno de actos rituales. Cuando alguien asciende en la escala social lo lleva a cabo ceremonial o ritualmente. Este cambio es aceptado o bloqueado. En ambos casos surge una crisis porque cualquier cambio de status implica un reajuste del esquema social completo. Este reajuste se realiza ceremonialmente o sea teatralmente. Para Turner el ritual es una acción (Performance) transformativa que revela las más importantes clasificaciones, categorías y contradicciones de los procesos culturales.
Las fases del Drama Social son: 1) Brecha, 2) Crisis, 3) Acción de Reajuste y 4) Cisma o Reintegración.
La fase dramatúrgica comienza cuando surgen las crisis en el flujo cotidiano de la interrelación social. Si la vida diaria es un tipo de teatro, el Drama Social es un tipo de metateatro: un lenguaje dramatúrgico sobre el lenguaje de la interpretación de roles ordinarios y el mantenimiento del status que constituyen la comunicación en el proceso social cotidiano. Cuando los protagonistas del Drama Social desean mostrarle a los demás lo que hacen o han hecho devienen reflexivos. Reflexividad (Ch. Hockett) es la capacidad de comunicar sobre el sistema mismo de comunicación. Turner y Goffman enfatizan el proceso y las cualidades procesales [temporales] : acción, escenificación, plan, acción de reajuste, crisis, cisma o reintegración. Este énfasis es el ‘giro postmoderno’ en antropología (…) e implica la procesalización del espacio, su temporalización, en oposición a la espacialización del proceso o tiempo que constituye la esencia de lo moderno.
Cuando Turner habla de oposición entre lo moderno y lo postmoderno se refiere a que una visión sintética y procesal se impone a una perspectiva analítica o estructuralista. La visión sintética sólo es posible a partir de un alineamiento del proceso cultural global con su foco generador de sentido: el performance reflexivo de todos los individuos que comunican y se interrelacionan en una sociedad.
La teoría postmoderna vería en las propias imperfecciones, vacilaciones, factores personales, los componentes situacionales del performance (incompletos, elípticos, contexto-dependientes) las claves del proceso humano mismo. Tambien percibe genuina novedad, creatividad, capaz de emerger de lo que Durkheim llamó ‘efervescencia social’ tomando como modelo la generación de nuevos símbolos y significados por las acciones públicas o performances de la Revolución Francesa.
En oposición a la formulación idealista clásica del racionalismo que antepone el intelecto al sentimiento o la estructura al proceso también existe una tendencia a considerar que los elementos socioculturales y la gente están en continuo flujo y transformación (Cf. Heráclito). Sin embargo, tambien en un proceso transformativo se manifiesta el impulso natural hacia el orden y la armonía, hacia el Logos. Este impulso intenta transformar la variabilidad humana desde el caos puro y la desconexión en un proceso con significado. Este precisamente es el objeto de la tercera fase del Drama Social, la Acción de Reajuste, y lo que en las culturas desarrolladas llevan a cabo los géneros preformativos.
El individuo total y libre es el performance que genera el Drama Social . El medio sociocultural está en constante flujo y transformación. Por eso hay que enfocar lo universal en el hombre. Existe una ‘Comunidad humana integral’ que surge de la relación entre las totalidades y cuyo foco central es el dialogo entre ‘Yo’ y ‘Tu’ y el ‘Nosotros esencial’ de Martin Buber. La dinámica de atracción y repulsión que gira en torno a la realización histórica de esta ‘Comunidad humana’ hace del drama del hombre total la unidad tanto de la historia como de la antropología.
El hombre es un animal racional, constructor de herramientas, constructor de sí mismo, manipulador de símbolos. Es un animal ‘performante’ o espectacular no en el sentido de un animal de circo sino de su condición de ser social ‘autoperformante’o autorepresentativo. Su acción es reflexiva: al actuar se revela a sí mismo. Esto sucede individual y colectivamente.
El proceso [psique, sentimiento, tiempo] es un todo, una Gestalt. La estructura es un efecto segregado por la causa que es el proceso y los performances, particularmente los dramáticos, son la manifestación por excelencia del proceso social mismo.
El performance que genera el Drama Social es lo que W. Dilthey llama ‘experiencia de la vida’ en el desarrollo de las filosofías e interpretaciones de la vida que él llamó ‘concepciones del mundo’. La experiencia es un sistema coherente y dependiente de la interacción e interpenetración de la cognición, del afecto y de la voluntad. Esta experiencia está formada por la vida interior y exterior del hombre, por la sabiduría acumulada de la humanidad que da forma y modela la experiencia colectiva. El individuo adquiere y se integra a esta sabiduría que es la síntesis del pensamiento, del sentimiento y de la voluntad al participar mediata e inmediatamente a través de los 'géneros performativos' en dramas socioculturales.
Es precisamente en el Drama Social que las concepciones del mundo se hacen visibles, aunque parcialmente como factores que dan sentido a lo que aparentemente no lo tiene.
El Drama Social en su desarrollo formal total es un proceso de conversión de valores y fines particulares en un sistema de sentido compartido y consensual.
¿CÓMO ES LA COSA?
Como lo hemos visto, el Drama Social es el proceso natural a través del cual el hombre da a luz el poco sentido que hay en este mundo. Creación de sentido desde lo mental y orgánico hasta lo social, político y cultural. El hombre mismo, en el caos de su pensamiento, de su sentimiento y de su voluntad, bajo la pulsión del deseo de preservación, de sexo y de poder y constreñido por la tiranía de la lógica por un lado y de la naturaleza por el otro, es el hacedor –quiéralo o no- de su propio destino de felicidad o de sufrimiento. Tiempo. Ciclos (todo es recurrente porque la naturaleza humana es universal). Evolución hacia la realización del ideal de la dignidad humana. Este es el tema principal de las ‘Cartas sobre la educación estética del hombre’ de Schiller, el poeta de la Libertad. El mismo tema de un cuento de Goethe que tendremos el placer de describir esquemáticamente.
¿CUAL ES EL NUEVO RITUAL QUE SELLA LA BRECHA QUE SEPARA EL PASADO DEL PRESENTE, EL INSTINTO DEL INTELECTO Y LA MANO IZQUIERDA DE LA MANO DERECHA?
En mi laica opinión existen tres alternativas ante la sociedad venezolana en estado de crisis, de brecha profunda. Tres posibilidades que el macrocosmos le ofrece al caótico microcosmos humano: 1) Refundación, 2) Revolución y 3) Iniciación.
La Refundación es la reunificación de lo separado mediante un nuevo ritual que sacraliza la sempiterna búsqueda de la dignidad humana en la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad.
La segunda Acción de Reajuste propuesta es la Revolución. Las revoluciones son en principio fines de ciclos y comienzos de proceso. Los procesos no cambian porque la condición humana es universal, o sea, fijada por la (Grande) Naturaleza. Lo que cambia en esa nueva búsqueda de la dignidad del hombre es precisamente el mundo interior del alma individual. La única revolución posible para los venezolanos es la revolución cultural por aquello de la Moral y de la Luz de grato eco bolivariano. La revolución cultural realiza la unión de contrarios mediante una gesta ideal universal.
La tercera Acción de Reajuste es la Iniciación. El conocimiento de sí mismo. La última aventura del hombre libre. La Iniciación no parece posible en nuestra época racionalista y científica. No porque no sea una opción válida sino porque el hombre de hoy perdió la fe en el espíritu y no se conoce sino como cuerpo y alma.
REFUNDACIÓN
Solo mediante un nuevo ritual que une lo separado
En Venezuela se está realizando un proceso a largo plazo de perversión de la dignidad del individuo libre. Porque el poder está en manos de hombres sin ética quienes a cubierto de una supuesta visión socialista que buscaría redimir a la clase trabajadora lo que hacen es modelar –literalmente- al trabajador como un ser anodino sin iniciativa propia. Un ser que sólo puede sobrevivir en medio del conflicto económico, político, jurídico y ético creado por los dirigentes pseudo socialistas si se adhiere como un borracho a la voluntad de un solo hombre: el Guía del Pueblo’. Este conflicto, lejos de realizar ningún proyecto de desarrollo nacional desagrega y divide la fibra anímica de la nación prometiéndola a corto plazo al estado de trauma y división de los países en guerra.
Para evitar males mayores derivados de una tiranía inspirada en la de Fidel Castro es necesario restaurar la República Democrática en sus fundamentos originales: Federación y dignidad del hombre. ¿Cómo? El Arte nos ofrece una alternativa. El Arte genuino de Esquilo es como un eco de aquella Arcadia remota en donde arte, ciencia y religión eran las expresiones de una misma entidad, de un mismo sentimiento de universalidad. En la ‘Trilogía’ Esquilo describe el drama del conquistador de Troya: Agamemnón, rey de Micenas. Este, habiendo sacrificado a su única hija, Ifigenia, para invocar el auxilio divino en su empresa, fue asesinado por su esposa Clitemnestra al volver triunfante a su hogar. Posteriormente su hijo Orestes es obligado por el dios Apolo a ejecutar la sentencia de muerte reservada a la asesina. En la tercera parte Orestes debe lavar la terrible mancha del matricidio en el templo de Apolo en Delfos a donde llega perseguido por las diosas de la venganza sangrienta: las terribles Erinias.
La importancia de esta obra del gran dramaturgo griego es su contexto o enfoque histórico. Esquilo divide la historia de la civilización griega en un antes y un después de la democracia. Introduce la nueva era de los dioses olímpicos representados esencialmente por Zeus y su hijo Apolo, el dios de la luz y de las artes, del perdón y la expiación. Los dioses viejos vienen de la noche de los tiempos de la época poseidónica: dioses arcaicos y oscuros erigidos sobre la venganza y el sacrificio sangriento.[1] Las Erinias vengativas representan el mundo instintivo brutal y sangriento (todavía hoy presente en ciertos rituales de pueblos africanos). Apolo representa el alba de una nueva época en la que la humanidad se aleja del odio y la venganza y se eleva a las alturas del arte y de la belleza. Entre estos dos eventos aparece el Areópago, la democracia, pues Atenea deja en sus manos el castigo de Orestes. La moraleja es que la democracia nace como una síntesis genial entre lo más arcaico –el instinto- y lo más reciente –el intelecto. En la democracia, apoyada en la moral y la luz apolínea, las furias devastadoras de la venganza sangrienta devienen genios protectores de la tierra y de la familia. La cacofonía del rugido salvaje deviene canto armónico que se eleva al cielo. La actual situación de Venezuela aparece calcada sobre este modelo de Esquilo. El país no ha evolucionado en un solo bloque de desarrollo unificado dando lugar a un desequilibrio crónico social y cultural.
En este punto debemos recordar que la tragedia humana tiene por causa la ignorancia de sí mismo. La naturaleza humana es universal. Por eso todo es cíclico y recurrente. Lo que estamos viviendo es una crisis entre lo instintivo y lo intelectual. Una guerra a muerte y un suicidio para ambos componentes de la entidad nacional pues el uno –como el cerebro humano mismo- no puede sobrevivir sin el otro.
El Pacto de Punto Fijo fue una renovación-refundación de la democracia y funcionó en tanto existió una cierta actitud altruista centrada en el bien común tal como la concebía esa generación de políticos. Pero los tiempos cambian. Todo pasa, como dice Heráclito. Pasa el dólar ta’barato y la Venezuela Saudita y llegan, pasa a paso, las vacas flacas. AD y Copey son ya una vieja manera de comprender el panorama social. Falta un Estado que rescate de la miseria a los más pobres en pro de una nación unida y saludable. Falta una noción espiritual, la única que une a los hombres. Entonces llega HCH con un nuevo esquema social que exacerba el ansia de transformación en las clases más bajas. Exacerba la irracionalidad y reduce libertades e iniciativa privada: motores de una economía sana. Allí no hay un consenso que derive de la lógica, el sentido común del hombre libre sino la voluntad cetrina de un solo hombre, un solo cacique. HCH le hace creer a los pobres que no tienen posibilidad de desarrollo sino con él. Con ello mata la fe del hombre en sí mismo.
Hoy, los representantes de la nueva democracia apenas se dejan ver entre las filas de los estudiantes y de los intelectuales independientes. Todos están conscientes de que está planteado un nuevo idealismo y un nuevo humanismo si la República Democrática va a sobrevivir a esta tempestad en donde lo justo (el ideal de la dignidad humana) esta amalgamado con el odio y lo irracional (deseo de poder y despotismo).
En el hombre mismo encontramos los medios para realizar su ideal de dignidad. Pero hay que tener fe en su bondad innata. Libertad, Igualdad y Fraternidad son meras proyecciones de tres estados del alma: Pensamiento, Sentimiento y Voluntad. Sentido, Valor y Fin. Espíritu, alma y cuerpo. Fe en un hombre que retoma la bandera de la dignidad humana por la vía de la ecuanimidad y la honestidad, uniendo el pasado con el presente. El instinto con el intelecto. Este hombre –cualquier hombre respetuoso de Dios- conduce al pueblo a través de la larga y esforzada vía de la transformación. La metamorfosis no es un fenómeno instantáneo -como el demagogo daría a entender a sus seguidores- sino un largo proceso generacional apuntalado por un verdadero compromiso de incorporar el potencial económico de la Nación en la creación de la institución sociocultural capaz de transformar al hombre libre –de cualquier condición social- en un constructor de su propio destino. Un largo proceso que solo es posible en el contexto de una democracia plural, una estabilidad política, económica y cultural atributos esenciales de un país, una Nación libre y sana. No un conflicto, un bochinche de demagogos para quienes el poder es el único fin y no un medio efectivo de realizar el gran designio humano.
REVOLUCION CULTURAL
Sólo mediante la toma de conciencia de lo universal en el hombre. Sólo a través de un proyecto tan monumental como las pirámides de Egipto. Un proyecto que exige la unión de los contrarios para su realización. Una ocasión única para sublimar instinto e intelecto en el momento histórico justo: las tres primeras décadas del siglo XXI. Una verdadera cruzada con caballeros andantes y todo: la realización en el mundo físico del anhelo apocalíptico de la Gran Madre. La elevación de María como Reina y Señora de toda la creación. ¿Por qué? La naturaleza generativa de la Tierra es, en tanto que principio femenino, inherente a la condición tanto de mujer como de madre del espíritu humano, de María. Ver a la naturaleza planetaria como una gigantesca y misteriosa entidad femenina forma parte del más arcaico y primario acervo cultural instintivo de la humanidad. Verla ahora integrada al sacramento cristiano en tanto que atributo externo de la Madre de Dios es un profundo anhelo inconsciente del hombre. Esta es la síntesis definitiva entre el instinto (Mitos) y el intelecto (Logos): el Nudo Gordiano del fenómeno humano.
Venezuela vive una crisis terminal que la puede destruir como nación. Pero la crisis de Venezuela es sólo un episodio local. Una crisis política, económica y social regional en comparación con la amenaza mortal que se cierne inexorable sobre toda la humanidad. La irreversible degradación del ambiente con sequías (causantes de hambrunas y de guerras), cambios climáticos asesinos y derretimiento de los casquetes polares. La cuestión de la protección del ambiente se sale del marco político y legal y se convierte en un sine qua non de la supervivencia del individuo y la sociedad libres. El hombre libre, el hombre digno coloca a la naturaleza bajo la protección directa de la Madre de Dios. Sencillamente porque sin una naturaleza sana no puede existir un hombre sano sino un ser oscuro e indigno. Además esto es algo que el hombre esta obligado a realizar. Porque está escrito. Esta consignado en los Evangelios y en el Apocalipsis. Hoy, Atenea-María salva al hombre libre, a Orestes, a Edipo, de la aniquilación en el campo de fuerzas opuestas del instinto y de la inteligencia abstracta, y reinstaurando la democracia en su vocación primigenia del amor a la libertad y la justicia social.
(Este es el tema de http://www.bramidointelectual.blogspot.com/ y el de http://www.bramidointelectual2.blogspot.com/)
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[1] Juan Liscano,¿Identidad nacional o universalidad?, Colección libros de hoy, El Diario de Caracas (ed.), 1980.
[2] Victor Turner, The Anthropology of Performance, prefacio de Richard Schechner (ed.), PAJ Publications, New York, 1987. Traducción personal al castellano.
[3] Citando a Jean Gebser, Turner afirma que la Perspectiva es la llave de la modernidad porque espacializa el mundo.y conduce a la creación de la geometría matemática. Esto tiene implicaciones metafísicas y epistemológicas. El tiempo es percibido en términos de espacio lo cual lo hace medible. El modelo de la Perspectiva hace al hombre la medida y el medidor de todas las cosas.

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