Interpretación del Cuento
En este cuento, dice Rudolf Steiner, se personifican las tendencias múltiples del alma humana; sus aventuras y acciones recíprocas encarnan toda la vida psíquica del hombre. Para comprender todo esto es fundamental tener en cuenta que la imaginación de Goethe no inventa abstracciones arbitrarias y sin sentido. Los personajes del cuento son percepciones suprasensibles. La atmósfera y los personajes del cuento están dictados por la pura fantasía pero es necesario establecer cuales fueron los pensamientos y las impulsiones intelectuales que animaban la imaginación del poeta. El móvil principal es transformar en un medio plástico, artístico, el contenido filosófico de Schiller sobre la búsqueda de la dignidad del hombre. Goethe metamorfosea las fuerzas del alma en personajes y ambienta la búsqueda de la dignidad ‘a medio camino’ entre las dos orillas de un río.
Pero comencemos por el principio: la obra en la que va insertado el cuento y su contexto espacio-temporal.
Tal como lo dice Rudolf Steiner en “L’Esprit de Goethe” las “Conversaciones de los emigrados alemanes” fue publicada por Goethe en la revista “Horas” en 1795. Su argumento refleja los conflictos causados por la Revolución Francesa. Libertad, Igualdad, Fraternidad son conceptos que reflejan la triple naturaleza del hombre: cuerpo, alma y espíritu. Este enfoque de lo más alto en el hombre es también la razón por la cual Schiller escribió sus “Cartas sobre la educación estética del hombre”. Originalmente escritas para el Duque de Augustenburg, las “Cartas” fueron remanejadas para su publicación en las “Horas” en 1794.
Siempre según Steiner, existen dos tendencias básicas en el hombre. La una deriva de su condición animal: es el pleno centro de la naturaleza fisica, la satisfacción y plenitud de los sentidos. La otra es una mirada hacia arriba: la más alta moral implícita en su naturaleza racional. Entre esas dos tendencias se encuentra el juego.[1] El juego, cuya máxima expresión es el Arte. En sus “Cartas” Schiller habla de la oposición entre la ‘tendencia sensual’ y la ‘tendencia razonable’. El desarrollo del núcleo personal del alma humana se encuentra también a medio camino entre la naturaleza sensible y la pura espiritualidad.
Steiner: “Una libre personalidad sería aquel ser humano cuya sensualidad revelaría tanta espiritualidad como la razón y cuya razón poseería tanta energía elemental como la pasión.” [2] Schiller fundamenta la armonía de la vida colectiva en la sociedad humana sobre el desarrollo de la libre personalidad. Individualidad libre y digna y sociedad sana y armoniosa son para él como un mismo círculo, una sola y misma cosa. Esta era su respuesta a los grandes problemas planteados por la Revolución Francesa.
Las “Conversaciones”, prosigue Steiner, giran alrededor de dos ideas centrales. La primera concierne aquellos hombres que siempre creen reconocer relaciones que escapan a las leyes de la realidad sensible en ciertos eventos o circunstancias de la vida. Es la agradable sensación de seudo-misticismo que sienten algunos cuando oyen un cuento o suceso de apariencia sobrenatural. Esta inclinación por los hechos inexplicables que desafían el orden natural de las cosas no puede ser sino una pueril deformación de la nostalgia que siente el alma humana por el mundo espiritual.
La segunda idea central de las “Conversaciones” concierne la vida moral. El hombre extrae sus móviles morales no de la esfera de los sentidos sino de un mundo de impulsiones superiores que lo elevan por encima de la sensualidad. Esa alta moral humana sólo existe en tanto que confluencia de energías suprasensibles que, como un torrente invisible, irrumpe en la vida ordinaria del alma.
Según la exégesis de Steiner, repetimos, Goethe habría retomado el modelo ternario propuesto por Schiller y habría transformado esta teoría filosófica en su polo opuesto: el lenguaje del Arte. Schiller dice que el juego es la interfaz en la que la razón desciende hacia los sentidos (la naturaleza animal o física) y en donde los sentidos se elevan hacia la razón. Pero para Goethe este enunciado es una pura abstracción si no va acompañado de la experiencia de la vida humana. Schiller habla de filosofía en términos abstractos mientras Goethe transforma esta teoría en imágenes.
Detrás de la imagen encarnada de cada personaje del cuento Steiner discierne un trasfondo particular. Para él, los Fuegos Fatuos serían la imagen artística de la abstracción intelectual. La imagen de una ciencia que domina el proceso cognoscitivo pero es incapaz de armonizar la idea abstracta con la realidad sensible. La Serpiente Verde sería la imagen del hombre que extrae del conocimiento abstracto (el oro), luz y sabiduría, sin perder la relación con la horizontalidad de la realidad al elevarse a la posición vertical. 'Sabio es aquel hombre que de la Idea pasa a la cosa misma'. Los Reyes son las tres fuerzas del conocimiento, las tres vías de la iniciación por el pensamiento, el sentimiento y la voluntad. Están aisladas en el espíritu humano en su estado ideal cuando se transforman en Sabiduría, Belleza y Fuerza. El Barquero encarna las fuerzas ocultas del alma humana, ligadas a la naturaleza universal y en relación con la vida y la muerte. El Caballero es la imagen de la gesta del conocimiento total. La Bella Lilia es la imagen del Eterno Femenino Universal. La unión con ella significa para el hombre la armonía de los contrarios y la eternidad. El Viejo de la Lámpara es la imagen de la devoción y de la religión. Su esposa es la ‘razón’, el sentido común que no supera el lado práctico de las cosas. El Gigante representa las fuerzas inferiores del alma como el espiritismo y la antigua clarividencia. Los secretos del Viejo de la Lámpara se refieren a los tres reinos de la naturaleza: vegetal, mineral y animal. El más importante es aquel que está a la vista de todos: el pensamiento del hombre. Este cuarto reino es el misterio que debe revelarse en el alma humana. Pero la única vía es el sacrificio de la Serpiente Verde. El sacrificio de la fuerza humana que se adhiere exclusivamente a la realidad exterior tomándola como un fin en sí misma. Es necesario renunciar a la referencia sensorial, a la representación abstracta del mundo antes de acceder a la visión integral de la Iniciación. Es necesario morir… para renacer. El sacrificio de la Serpiente Verde da lugar a una nueva facultad del alma cuya imagen es el Templo subterráneo que emerge a la superficie de la tierra y el Puente a través del cual el hombre del futuro transita libremente entre el mundo físico y el mundo espiritual.
En cuanto a las dos orillas del Río, Steiner afirma que el hombre posee energías ocultas –afines a las potencias creadoras del universo- que lo acercan a la esencia de las cosas. Todo eso viene de Lilia y tiende a volver a ella. Pero esas fuerzas enterradas en el subconsciente humano son incapaces de transportar al hombre a la orilla de Lilia. Goethe indica dos vías para cruzar el Río. El cuerpo de la Serpiente y la sombra del Gigante. Quien quiere pasar de día, en la claridad consciente, recurre a la Serpiente. ‘El Gigante es débil pero su sombra es poderosa’. Quien prefiere la media luz del crepúsculo toma la sombra del Gigante (el inconsciente).
Un individuo aislado nada puede. Sólo aquél que se une a muchos en el momento adecuado
En un principio, nos dice la mitología, el hombre formaba una unidad y vivía en la Luz. Pero esa unidad se fragmentó en millones de partículas de fuego. Así nació el alma humana cuyo símbolo es la Torre de Babel: ‘la individualidad porta en si misma el germen de su propia destrucción’. La individualidad egoísta que vive la larga agonía de sus sentidos y de su orgullo. El hombre que no teme, respeta a Dios es una fuente de caos. Comenzar a respetarlo es respetar al prójimo.
La Moral y la Luz no son una condición humana. Son un estado de espíritu. Un lejano y utópico Shangrilá hacia el cual el hombre digno siempre se dirige. Para comenzar ese largo viaje es necesario desearlo con pasión. Pasión en el proceso de aprendizaje que transforma el alma y la devuelve a la Luz unitaria original.
El núcleo central del famoso cuento de Goethe ‘La Serpiente Verde y la Flor de Lis’ es: ‘cuando el hombre se une es capaz de enfrentar su destino’. Todo el devenir de Oriente y Occidente, del hombre en busca de sí mismo, en busca de su dignidad se resume en tres palabras: Libertad, Igualdad y Fraternidad. La espiritualidad de Oriente tomó la vía del Oeste, de Occidente en las alforjas de los monjes caballeros. Los Templarios. Pero fueron sus ayudantes, los gremios masones medievales quienes se encargaron de la difusión. [3]
La vida del alma es pensamiento sentimiento y voluntad en busca del Eterno Femenino universal. En busca de la dignidad del hombre libre. Pero existe un principio de desunión, de fragmentación que se opone tenazmente a la realización de esa dignidad. Es el cuarto Rey. El Rey mezclado.
El proceso que convierte a este Rey en Oro, Plata y Bronce es uno de esfuerzos y sacrificios. Sólo el largo viaje hacia la Moral y la Luz puede realizar esa transformación. La condición sine qua non es la unión. Cuando las fuerzas del alma se unen logran conjurar el peligro y contribuir al proceso que une los dos mundos. Cuando el hombre se une por encima de sus diferencias reintegra la Moral y la Luz de los orígenes. Alcanza el espíritu, la Idea (Nación, Dignidad, Bien Común).4
En su actual estado, el hombre venezolano no percibe las Ideas. Su alma necesita un afinamiento que la encauce de nuevo hacia la inefable senda de la dignidad.
Como en el caso de la atracción entre la nicotina y la sangre, el pueblo venezolano prefiere la nicotina al oxígeno. La nicotina es Hugo Chávez (HCH). El oxígeno es la República Democrática enmendada de sus errores. Esto sucede porque HCH ha aniquilado la fe del hombre en el hombre. La fe en lo más alto en el ámbito humano: la bondad innata. Sin ella no existe la confianza. Sin confianza la vida humana es un infierno
Las Naciones también son organismos triples dotados de un cuerpo, un alma y un espíritu: la economía, la política y la cultura. Cuando un tirano se apodera de una Nación es necesaria la unión de los individuos para conjurar la amenaza del egoísmo y la ambición de poder hechos sistema de gobierno. Porque HCH ha sembrado la disensión, el odio y la desconfianza. El acto de fe que supera la desconfianza es un gesto espiritual. ‘Sólo en la unión puede el hombre enfrentar su destino’. El rey mezclado no ha aislado las tres fuerzas del alma y su destino es la destrucción.
¿Llegará un momento en Venezuela en el que el hombre libre, el hombre en busca de su dignidad pase del enunciado ideológico a la acción? Sí. Pero primero hay que establecer sobre que premisas asentamos el nuevo, renovado orden social democrático que debe prevalecer. Libertad, Igualdad y Fraternidad. Todos unidos en busca del Vellocino de Oro: la dignidad del hombre. Ese ideal conduce a Venezuela fuera de las tinieblas del despotismo satrápico (a la‘Mugabe’, ‘Bocassa’, ‘Mobutu’ e ‘Idi Amín’) hacia las alturas donde brilla el Sol del espíritu divino. La Moral y la Luz. ¡Venezolanos! La unión en un mismo ideal de la dignidad del hombre por encima de cualquier perversión egoísta es, como diría el difunto Renny Ottolina, una cuestión de integridad.
‘PERFORMANCE’ ES LA ACCIÒN TOTAL EN LA QUE EL HOMBRE SE CONOCE A SÌ MISMO
En este cuento, dice Rudolf Steiner, se personifican las tendencias múltiples del alma humana; sus aventuras y acciones recíprocas encarnan toda la vida psíquica del hombre. Para comprender todo esto es fundamental tener en cuenta que la imaginación de Goethe no inventa abstracciones arbitrarias y sin sentido. Los personajes del cuento son percepciones suprasensibles. La atmósfera y los personajes del cuento están dictados por la pura fantasía pero es necesario establecer cuales fueron los pensamientos y las impulsiones intelectuales que animaban la imaginación del poeta. El móvil principal es transformar en un medio plástico, artístico, el contenido filosófico de Schiller sobre la búsqueda de la dignidad del hombre. Goethe metamorfosea las fuerzas del alma en personajes y ambienta la búsqueda de la dignidad ‘a medio camino’ entre las dos orillas de un río.
Pero comencemos por el principio: la obra en la que va insertado el cuento y su contexto espacio-temporal.
Tal como lo dice Rudolf Steiner en “L’Esprit de Goethe” las “Conversaciones de los emigrados alemanes” fue publicada por Goethe en la revista “Horas” en 1795. Su argumento refleja los conflictos causados por la Revolución Francesa. Libertad, Igualdad, Fraternidad son conceptos que reflejan la triple naturaleza del hombre: cuerpo, alma y espíritu. Este enfoque de lo más alto en el hombre es también la razón por la cual Schiller escribió sus “Cartas sobre la educación estética del hombre”. Originalmente escritas para el Duque de Augustenburg, las “Cartas” fueron remanejadas para su publicación en las “Horas” en 1794.
Siempre según Steiner, existen dos tendencias básicas en el hombre. La una deriva de su condición animal: es el pleno centro de la naturaleza fisica, la satisfacción y plenitud de los sentidos. La otra es una mirada hacia arriba: la más alta moral implícita en su naturaleza racional. Entre esas dos tendencias se encuentra el juego.[1] El juego, cuya máxima expresión es el Arte. En sus “Cartas” Schiller habla de la oposición entre la ‘tendencia sensual’ y la ‘tendencia razonable’. El desarrollo del núcleo personal del alma humana se encuentra también a medio camino entre la naturaleza sensible y la pura espiritualidad.
Steiner: “Una libre personalidad sería aquel ser humano cuya sensualidad revelaría tanta espiritualidad como la razón y cuya razón poseería tanta energía elemental como la pasión.” [2] Schiller fundamenta la armonía de la vida colectiva en la sociedad humana sobre el desarrollo de la libre personalidad. Individualidad libre y digna y sociedad sana y armoniosa son para él como un mismo círculo, una sola y misma cosa. Esta era su respuesta a los grandes problemas planteados por la Revolución Francesa.
Las “Conversaciones”, prosigue Steiner, giran alrededor de dos ideas centrales. La primera concierne aquellos hombres que siempre creen reconocer relaciones que escapan a las leyes de la realidad sensible en ciertos eventos o circunstancias de la vida. Es la agradable sensación de seudo-misticismo que sienten algunos cuando oyen un cuento o suceso de apariencia sobrenatural. Esta inclinación por los hechos inexplicables que desafían el orden natural de las cosas no puede ser sino una pueril deformación de la nostalgia que siente el alma humana por el mundo espiritual.
La segunda idea central de las “Conversaciones” concierne la vida moral. El hombre extrae sus móviles morales no de la esfera de los sentidos sino de un mundo de impulsiones superiores que lo elevan por encima de la sensualidad. Esa alta moral humana sólo existe en tanto que confluencia de energías suprasensibles que, como un torrente invisible, irrumpe en la vida ordinaria del alma.
Según la exégesis de Steiner, repetimos, Goethe habría retomado el modelo ternario propuesto por Schiller y habría transformado esta teoría filosófica en su polo opuesto: el lenguaje del Arte. Schiller dice que el juego es la interfaz en la que la razón desciende hacia los sentidos (la naturaleza animal o física) y en donde los sentidos se elevan hacia la razón. Pero para Goethe este enunciado es una pura abstracción si no va acompañado de la experiencia de la vida humana. Schiller habla de filosofía en términos abstractos mientras Goethe transforma esta teoría en imágenes.
Detrás de la imagen encarnada de cada personaje del cuento Steiner discierne un trasfondo particular. Para él, los Fuegos Fatuos serían la imagen artística de la abstracción intelectual. La imagen de una ciencia que domina el proceso cognoscitivo pero es incapaz de armonizar la idea abstracta con la realidad sensible. La Serpiente Verde sería la imagen del hombre que extrae del conocimiento abstracto (el oro), luz y sabiduría, sin perder la relación con la horizontalidad de la realidad al elevarse a la posición vertical. 'Sabio es aquel hombre que de la Idea pasa a la cosa misma'. Los Reyes son las tres fuerzas del conocimiento, las tres vías de la iniciación por el pensamiento, el sentimiento y la voluntad. Están aisladas en el espíritu humano en su estado ideal cuando se transforman en Sabiduría, Belleza y Fuerza. El Barquero encarna las fuerzas ocultas del alma humana, ligadas a la naturaleza universal y en relación con la vida y la muerte. El Caballero es la imagen de la gesta del conocimiento total. La Bella Lilia es la imagen del Eterno Femenino Universal. La unión con ella significa para el hombre la armonía de los contrarios y la eternidad. El Viejo de la Lámpara es la imagen de la devoción y de la religión. Su esposa es la ‘razón’, el sentido común que no supera el lado práctico de las cosas. El Gigante representa las fuerzas inferiores del alma como el espiritismo y la antigua clarividencia. Los secretos del Viejo de la Lámpara se refieren a los tres reinos de la naturaleza: vegetal, mineral y animal. El más importante es aquel que está a la vista de todos: el pensamiento del hombre. Este cuarto reino es el misterio que debe revelarse en el alma humana. Pero la única vía es el sacrificio de la Serpiente Verde. El sacrificio de la fuerza humana que se adhiere exclusivamente a la realidad exterior tomándola como un fin en sí misma. Es necesario renunciar a la referencia sensorial, a la representación abstracta del mundo antes de acceder a la visión integral de la Iniciación. Es necesario morir… para renacer. El sacrificio de la Serpiente Verde da lugar a una nueva facultad del alma cuya imagen es el Templo subterráneo que emerge a la superficie de la tierra y el Puente a través del cual el hombre del futuro transita libremente entre el mundo físico y el mundo espiritual.
En cuanto a las dos orillas del Río, Steiner afirma que el hombre posee energías ocultas –afines a las potencias creadoras del universo- que lo acercan a la esencia de las cosas. Todo eso viene de Lilia y tiende a volver a ella. Pero esas fuerzas enterradas en el subconsciente humano son incapaces de transportar al hombre a la orilla de Lilia. Goethe indica dos vías para cruzar el Río. El cuerpo de la Serpiente y la sombra del Gigante. Quien quiere pasar de día, en la claridad consciente, recurre a la Serpiente. ‘El Gigante es débil pero su sombra es poderosa’. Quien prefiere la media luz del crepúsculo toma la sombra del Gigante (el inconsciente).
Un individuo aislado nada puede. Sólo aquél que se une a muchos en el momento adecuado
En un principio, nos dice la mitología, el hombre formaba una unidad y vivía en la Luz. Pero esa unidad se fragmentó en millones de partículas de fuego. Así nació el alma humana cuyo símbolo es la Torre de Babel: ‘la individualidad porta en si misma el germen de su propia destrucción’. La individualidad egoísta que vive la larga agonía de sus sentidos y de su orgullo. El hombre que no teme, respeta a Dios es una fuente de caos. Comenzar a respetarlo es respetar al prójimo.
La Moral y la Luz no son una condición humana. Son un estado de espíritu. Un lejano y utópico Shangrilá hacia el cual el hombre digno siempre se dirige. Para comenzar ese largo viaje es necesario desearlo con pasión. Pasión en el proceso de aprendizaje que transforma el alma y la devuelve a la Luz unitaria original.
El núcleo central del famoso cuento de Goethe ‘La Serpiente Verde y la Flor de Lis’ es: ‘cuando el hombre se une es capaz de enfrentar su destino’. Todo el devenir de Oriente y Occidente, del hombre en busca de sí mismo, en busca de su dignidad se resume en tres palabras: Libertad, Igualdad y Fraternidad. La espiritualidad de Oriente tomó la vía del Oeste, de Occidente en las alforjas de los monjes caballeros. Los Templarios. Pero fueron sus ayudantes, los gremios masones medievales quienes se encargaron de la difusión. [3]
La vida del alma es pensamiento sentimiento y voluntad en busca del Eterno Femenino universal. En busca de la dignidad del hombre libre. Pero existe un principio de desunión, de fragmentación que se opone tenazmente a la realización de esa dignidad. Es el cuarto Rey. El Rey mezclado.
El proceso que convierte a este Rey en Oro, Plata y Bronce es uno de esfuerzos y sacrificios. Sólo el largo viaje hacia la Moral y la Luz puede realizar esa transformación. La condición sine qua non es la unión. Cuando las fuerzas del alma se unen logran conjurar el peligro y contribuir al proceso que une los dos mundos. Cuando el hombre se une por encima de sus diferencias reintegra la Moral y la Luz de los orígenes. Alcanza el espíritu, la Idea (Nación, Dignidad, Bien Común).4
En su actual estado, el hombre venezolano no percibe las Ideas. Su alma necesita un afinamiento que la encauce de nuevo hacia la inefable senda de la dignidad.
Como en el caso de la atracción entre la nicotina y la sangre, el pueblo venezolano prefiere la nicotina al oxígeno. La nicotina es Hugo Chávez (HCH). El oxígeno es la República Democrática enmendada de sus errores. Esto sucede porque HCH ha aniquilado la fe del hombre en el hombre. La fe en lo más alto en el ámbito humano: la bondad innata. Sin ella no existe la confianza. Sin confianza la vida humana es un infierno
Las Naciones también son organismos triples dotados de un cuerpo, un alma y un espíritu: la economía, la política y la cultura. Cuando un tirano se apodera de una Nación es necesaria la unión de los individuos para conjurar la amenaza del egoísmo y la ambición de poder hechos sistema de gobierno. Porque HCH ha sembrado la disensión, el odio y la desconfianza. El acto de fe que supera la desconfianza es un gesto espiritual. ‘Sólo en la unión puede el hombre enfrentar su destino’. El rey mezclado no ha aislado las tres fuerzas del alma y su destino es la destrucción.
¿Llegará un momento en Venezuela en el que el hombre libre, el hombre en busca de su dignidad pase del enunciado ideológico a la acción? Sí. Pero primero hay que establecer sobre que premisas asentamos el nuevo, renovado orden social democrático que debe prevalecer. Libertad, Igualdad y Fraternidad. Todos unidos en busca del Vellocino de Oro: la dignidad del hombre. Ese ideal conduce a Venezuela fuera de las tinieblas del despotismo satrápico (a la‘Mugabe’, ‘Bocassa’, ‘Mobutu’ e ‘Idi Amín’) hacia las alturas donde brilla el Sol del espíritu divino. La Moral y la Luz. ¡Venezolanos! La unión en un mismo ideal de la dignidad del hombre por encima de cualquier perversión egoísta es, como diría el difunto Renny Ottolina, una cuestión de integridad.
‘PERFORMANCE’ ES LA ACCIÒN TOTAL EN LA QUE EL HOMBRE SE CONOCE A SÌ MISMO
[1] El juego, cuyo origen es tan arcaico, tan primitivo que comparte la misma raíz etológica del instinto.
[2] Rudolf Steiner, L’esprit de Goethe, Alice Sauerwein, Paris, P.U.F., 1926, p. 71.
[3] Según Rudolf Steiner, la antigua Orden Militar de los Caballeros del Templo de Salomón fue destinada al servicio del Misterio Cristiano. Su fin era la espiritualización de la vida humana mediante la evolución de la cristiandad. Debido a su rol de ‘banqueros de Europa’ guardaban en sus fortalezas enormes cantidades de joyas y oro. Los Templarios fueron injuriados y aniquilados por la avaricia de Felipe ‘el Hermoso’. Pero algunos Templarios eran iniciados. Goethe es el continuador de la vida espiritual de los Templarios como lo muestra su poema inacabado ‘Los Misterios’. Las alusiones al simbolismo del ‘Oro’ en el cuento de la Serpiente Verde (el Rey de Oro de la sabiduría), confirman que Goethe conocía el secreto de los Templarios. Por eso es que la Serpiente Verde decide sacrificarse después de haberse comido el oro. Cf. Rudolf Steiner, Les arrière-plans spirituels de l’histoire contemporaine (Dornach 16-9 al 30-10 1916), Genève, Éditions Anthroposophiques Romandes, 1994.
[2] Rudolf Steiner, L’esprit de Goethe, Alice Sauerwein, Paris, P.U.F., 1926, p. 71.
[3] Según Rudolf Steiner, la antigua Orden Militar de los Caballeros del Templo de Salomón fue destinada al servicio del Misterio Cristiano. Su fin era la espiritualización de la vida humana mediante la evolución de la cristiandad. Debido a su rol de ‘banqueros de Europa’ guardaban en sus fortalezas enormes cantidades de joyas y oro. Los Templarios fueron injuriados y aniquilados por la avaricia de Felipe ‘el Hermoso’. Pero algunos Templarios eran iniciados. Goethe es el continuador de la vida espiritual de los Templarios como lo muestra su poema inacabado ‘Los Misterios’. Las alusiones al simbolismo del ‘Oro’ en el cuento de la Serpiente Verde (el Rey de Oro de la sabiduría), confirman que Goethe conocía el secreto de los Templarios. Por eso es que la Serpiente Verde decide sacrificarse después de haberse comido el oro. Cf. Rudolf Steiner, Les arrière-plans spirituels de l’histoire contemporaine (Dornach 16-9 al 30-10 1916), Genève, Éditions Anthroposophiques Romandes, 1994.
[4] Para percibir las Ideas es necesario abandonar las tinieblas que hacen pesada al alma y la confinan a las profundidades abisales de la materia. Las Ideas son el umbral de la eternidad. Pero para alcanzarlas es necesario ser un instrumento musical. Una Lira de Apolo. La música es la vibración que produce un alma purificada en la Moral y la Luz.

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